Más de 2,4 millones de personas se han hospedado en hoteles, apartamentos y campings, lo que supone un crecimiento del 8 % respecto al año anterior. Además, se estima que alrededor de 17 millones de visitantes han pasado por la ciudad hasta septiembre, incluyendo excursionistas y turistas de día, lo que representa casi un 10 % más que en 2024.
En el ámbito laboral, el número de personas desempleadas en el sector turístico se ha reducido significativamente, con menos de 600 personas en paro en septiembre, una cifra que marca el mejor dato desde 2018.
Uno de los factores clave ha sido la desestacionalización del turismo, que ha permitido mantener una alta ocupación y actividad económica más allá de los meses tradicionales de verano. Benidorm ha logrado así consolidarse como un destino activo durante todo el año.
También destaca el crecimiento de la población residente, lo que demuestra que la ciudad no solo es un atractivo turístico, sino también un lugar elegido para vivir y trabajar, con un mercado laboral que sigue generando oportunidades estables.
Este cierre de año confirma el excelente momento que vive Benidorm como referente turístico y destino con proyección internacional.