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Historia de Benidorm

Breve Historia del Turismo en Benidorm

El Ayuntamiento de Benidorm conmemoró en 1993 el primer siglo de turismo en la ciudad basándose en el folleto turístico de los "Baños de la Virgen del Sufragio", publicado en 1893, que constituye el primer folleto turístico conocido de Benidorm, y que además incluía uno de los primeros "transfers" de la historia del turismo, llevado a cabo desde Alicante a través del "tren botijo" que traía a los primeros visitantes desde Madrid y Alcoy.

100 años de Turismo

En el siglo XIX Benidorm veía nacer al Hostal la Mayora (1865) si bien las primeras referencias turísticas a Benidorm aparecen en el libro de Christian August Fischer 'Cuadro de Valencia' publicado en 1803 en alemán y basado en su paso por Valencia en 1.798 . En él se describe el arte de la almadraba y se recomienda Benidorm como destino ideal para profundizar en el arte de la pesca del atún o la sardina.

En 1852, la Nueva Guía del Bañista en España de Don Aureliano Maestre de San Juan, destaca Benidorm como uno de los atractivos del litoral alicantino y en 1853, Benidorm vuelve a aparecer en el Tratado de Fuentes Minerales de España dedicado al incipiente turismo de salud de los Baños de Busot.

La mejora de las infraestructuras viarias permite el inicio de una nueva actividad económica: el turismo. En la segunda mitad del siglo XIX abre sus puertas al público el Balneario la Virgen del Sufragio cuya finalidad es la de atender a los viajantes de Alcoy, Madrid y de otras poblaciones de España que visitaban Benidorm con el objetivo de tomar baños de mar.

Gracias a la construcción de la nueva carretera Silla-Alicante y a la llegada a Alicante del ferrocarril desde Madrid, la actividad turística se ve favorecida. En 1914 se inaugura el ferrocarril de vía estrecha -el conocido Trenet de la Marina-, que une Alicante con Altea y, consecuentemente, con Benidorm.

En la década de los años cincuenta concurren dos circunstancias vitales para la orientación definitiva de Benidorm hacia la actividad turística. Por un lado, en 1952, la Almadraba del Racó de l’Oix cesa definitivamente su actividad como consecuencia de la escasez de capturas, con el consiguiente perjuicio a las muchas familias dependientes de la pesca como modo de vida; no obstante, por otro lado, en 1956 el Ayuntamiento aprueba el ordenamiento urbanístico del municipio con la pretensión de crear una ciudad concebida para el ocio turístico a base de calles bien trazadas y amplias avenidas siguiendo la configuración natural de las playas.

Benidorm Ciudad Vertical

El Plan General de 1956 configuraba el trazado del Benidorm tal y como se conoce en nuestros días. Se trataba de una concepción horizontal, basada en una línea más clásica de edificios de baja altura como los apartamentos, chalés y hoteles que se construyeron desde aquel preciso instante hasta los primeros años de la década de los sesenta.

El Festival de Benidorm y su Historia

El cantante más exitoso e internacional de España, Julio Iglesias, ganó la edición de 1.968, y fue imagen estelar del festival en las ediciones de 1.969, 1.973 y 1.975. Asimismo, el Dúo Dinámico se encargó de cerrar el festival en la edición de 1.962, volviendo de nuevo en la de 1.981 y, participando en diversas ediciones, hasta que en 1.977 consiguen por fin su deseada "Sirenita de Benidorm" gracias al tema "Aléjate".

Tal fue el éxito abrumador del certamen que incluso contó con su propio largometraje titulado "Festival de Benidorm" con Conchita Velasco, Carmen de Lirio y Manolo Gómez Bur. Desde entonces Benidorm se ha convertido en escenario cinematográfico para más de 300 películas. La primera que se rodó en Benidorm fue «Alba de América» en 1951. Mención especial para una de las películas más famosas del cine español: «Huevos de oro» dirigida por Bigas Luna en 1.993 y protagonizada por Maribel Verdú y el oscarizado Javier Bardem.

A finales de la década de los cincuenta asistimos a la revolución “motorizada” del SEAT 600, que vino acompañada por un nuevo paradigma cultural y costumbrista introducido en esta ocasión por las chicas francesas, que ajenas a las prescripciones morales de la época, vestían trajes de baño de dos piezas llamadas bikini, como homenaje a las pruebas nucleares que el gobierno francés realizaba por aquel entonces en el Océano Pacífico en el atolón del mismo nombre.

Pese a a las reticencias socioculturales en cuanto a la vestimenta de la prenda en cuestión, paulatinamente se fue generalizando entre las bañistas gracias entre otras causas a la influencia de los hoteles, que contribuyeron a la relajación de las costumbres y a la fidelización de la clientela que, en gran número, pasaron de ser huéspedes en el hotel a propietarios de apartamentos o chalés.

En la segunda mitad de la década de los sesenta, empiezan a trabajar en Benidorm los primeros Turoperadores británicos trayendo grupos a través del aeropuerto de Manises. Aprovechando los precios y el buen clima durante todo el año, se lleva a cabo el primer intento de desestacionalización de la actividad turística.

En marzo de 1970 los turoperadores comienzan a operar con vuelos charter a través del recién inaugurado aeropuerto de El Altet. La gran demanda de plazas hoteleras conllevó una rápida construcción de hoteles entre 1971 y 1973, con lo que Benidorm alcanzó su cenit de desarrollo vertical durante esos años ya que gran parte de los rascacielos que se levantaron en tiempo record fueron gigantescos hoteles llamados "hotelfábrica".

Los Hoteles del Paraíso

En la actualidad Benidorm mantiene un excelente nivel de ocupación hotelera, tanto en verano como en invierno gracias al llamado turismo de la tercera edad.

Tras este breve viaje por la historia del desarrollo turístico de Benidorm, podemos afirmar que el atributo de sol y playa sigue siendo el producto estrella de Benidorm, si bien se aprecia una apuesta por la ramificación y la diversificación del producto turístico, incorporando nueva oferta complementaria (parques temáticos, golf, salud y belleza, deportes náuticos, turismo de congresos e incentivos…) así como un esfuerzo constante de renovación y de adaptación permanente a las nuevas exigencias de la demanda, todo ello con la finalidad de mantener su competitividad y su posicionamiento como destino líder indiscutible en el mercado turístico nacional e internacional.